
Aprende a leer las cantidades de EPA y DHA, distinguir suplementos de omega-3 recetados y entender por qué no hay una dosis única para todos los objetivos.
El peso del aceite no es EPA más DHA
Empieza por la información nutricional. Busca EPA, DHA y tamaño de la porción. Suma EPA y DHA por porción y comprueba cuántas cápsulas contiene. El aceite incluye otras grasas; dos envases con el mismo peso de aceite pueden aportar cantidades distintas. NIH
No existe una dosis universal para adultos
Las referencias nutricionales estadounidenses establecen una ingesta adecuada de ALA, pero no una cantidad diaria recomendada independiente de EPA y DHA para adultos. No significa que carezcan de importancia, sino que no puede citarse una necesidad diaria oficial estadounidense única para todos. Influyen alimentación, motivo de uso e historial médico. NIH
No conviertas dosis de estudios sobre depresión, artritis o enfermedades cardiovasculares en pautas generales de automedicación. Los resultados de una formulación y población concretas pueden no aplicarse a otros productos ni a personas sanas.
El tratamiento recetado es otra decisión
Los omega-3 recetados tienen indicaciones específicas, como triglicéridos elevados. No equivalen a cualquier cantidad de cápsulas comerciales. El NIH describe ensayos de 4 g diarios en personas con enfermedad cardiovascular o riesgo alto donde aumentó la incidencia de fibrilación auricular. Es una pauta estudiada, no una dosis sugerida. NIH
Consulta con tu médico si tomas anticoagulantes o tienes antecedentes de alteraciones del ritmo cardíaco. No existe un umbral que garantice seguridad para todas las personas y combinaciones.
Registra el producto con precisión
Anota nombre, EPA y DHA por porción, cápsulas por porción y cantidad tomada. Sigue las instrucciones y el consejo individual; no cambies una receta por este artículo. Un registro evita confundir cápsulas con miligramos. No verifica la pureza ni demuestra un beneficio terapéutico.

